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Se acabó la fiesta: 1.000.000 de euros para comprar una pantalla de leds

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Se acabó la fiesta. Se acabó el dinero. Lo dice la Crisis: No hay dinero público, salvo para financiar al sistema que gestiona el dinero público.

Es momento, por propia honradez, de recordarle al sistema, y a los que lo han desarrollado de esta guisa, quién les puso ahí. No son sólo los votantes. Los que levantaron lo que Vds. hoy gestionan, no votan. Ya hace años que se han dado cuenta que esta democracia en mentira.

Esa gente es la que hace la cultura, sus trabajadores, en muchos casos precarios.
Funcionarios, acuérdense que no están trabajando para rendir pleitesía a su amo, sino a la cultura de este país. Eso es lo que queda.

Entonces en plena tormenta, cuando se niegan las subvenciones y se da la espalda a tantos proyectos… ¿quién ha sido el gilipollas que ha decidido gastarse un millón de euros en un pantalla gigante de leds para el exterior del Medialab Prado?

Pero que se han creído, pero que labor se creen que tienen que hacer en sus despachos culturales.

Trabajemos ya a favor de una verdadera Cultura popular. Y qué se termine esta farsa.
D.

CARTA AL ALCALDE

Juan Úbeda y Elisa Gálvez

Juan Úbeda y Elisa Gálvez, responsables de la sala de teatro (cerrada) El Canto de la Cabra

Los políticos culturales ignoran la realidad artística de esta ciudad
Cerrar un teatro es algo muy difícil. Haber dedicado 18 años a este proyecto y cerrarlo es algo muy difícil. Es increíble que un teatro tan pequeño en una ciudad tan grande haya activado la escena de la manera que lo ha hecho. Es lamentable que un proyecto como éste, cuyo fin era mantener un espacio, un lugar donde la escena contemporánea y la experiencia artística pudieran manifestarse, no haya tenido el apoyo suficiente para crecer. Pero lo más inverosímil y lo más lamentable es que durante todos estos años, un teatro sin dinero para programar con un total de 170 metros para todo y un aforo para 60 espectadores, haya sido casi exclusivamente el único espacio para las artes escénicas no convencionales en Madrid.

Se ha hablado de nuestro cansancio, de nuestro agotamiento. No es que lo vayamos a desmentir, pero ciertamente no es motivo suficiente, ni mucho menos. Sabemos bien lo que significan estas palabras y no es cansancio ni agotamiento lo que nos ha llevado a tomar esta decisión. Era importante para nosotros anticiparnos a la tragedia. Cerrar el teatro antes de su derrumbe, cerrar el teatro antes de que aquello no tuviera razón de ser.

En nuestra última obra estrenada Trece años sin aceitunas nos estábamos despidiendo de El Canto de la Cabra como Sala de Teatro. Luego hicimos un epílogo donde hablábamos de las alucinaciones. Después sólo nos quedaba ser consecuentes. Tal vez todo sea eso, otra de nuestras alucinaciones, quién sabe.

Hace unos años escribíamos en el propio programa de la sala que no teníamos muy claro si nos daban por muertos o nos daban por culo. Ambas cosas, nos dieron. Y cuando decimos esto no estamos hablando únicamente de nosotros, hablamos de muchos otros, de varias generaciones de artistas ignorados por una manera de entender el teatro.

Este cierre tiene algo de desesperación, algo de renovación y mucho de que señores de la Administración, gestores culturales, consejeros, programadores... hagan su trabajo. Es imposible llevar a cabo políticas culturales en una ciudad dando la espalda a la evolución artística que se está desarrollando en ella. La programación en nuestra sala ha sido excelente, a casi ninguno de ustedes les ha interesado nada.

Ahora la sala ya no importa, no existe, lo importante no es el cierre, hemos hecho en este espacio todo lo que podíamos hacer, lo importante es justamente eso, lo hecho, lo que hemos podido hacer y lo que podría ser posible seguir haciendo si los medios con los que cuenta la Administración se dedicaran a ello en lugar de tanta cabalgata nocturna, tantas inauguraciones, tantos canapés y tanto usar la creación contemporánea únicamente como eslogan para "sus" grandes centros.

El problema está en que las cosas se llevan haciendo de manera absurda y equivocada demasiado tiempo y todos, políticos, periodistas y artistas nos hemos creído que son así. Los políticos culturales llevan tanto tiempo sentados en sus despachos ignorando la realidad artística de la ciudad y ejerciendo de productores privados, que se les ha olvidado cuál es su cometido y para qué están ahí. Como cuentan, además, con el respaldo y el silencio del resto de las empresas, instituciones y grandes medios de comunicación, en lugar de ejercer su labor pública de apoyo a las artes, creen que deben funcionar como grandes empresas productoras del ocio con sus campañas publicitarias, sus carísimas producciones, sus centros exclusivos y excluyentes, sus pactos secretos y, como todo gran emporio, con su obra social. Porque las dichosas subvenciones no son más que una especie de obra social de mínimos presupuestos. Y en cuanto a los artistas, llevamos tanto tiempo en esta nebulosa que nos la podemos acabar creyendo. Podemos acabar creyendo que las ayudas son ayudas y que los teatros no son nuestros. Y podemos acabar pensando que no servimos para nada y que la cultura de la ciudad no está en nuestras manos sino en manos de una gente ajena y lejana. Y finalmente podemos acabar en sus despachos, pendientes de sus movimientos con el único deseo de que su ocurrencia no nos perjudique en exceso.

Con la desaparición de este espacio desaparece para muchos un lugar compartido durante años, noches memorables, noches de calor, imágenes nunca grabadas y mucho contacto humano. A todos ellos, como a usted, les queremos decir que estamos jodidos con este cierre, y con esta ciudad que odiamos y amamos mucho. Seguiremos mostrando nuestro trabajo en otros espacios; nos gustaría trabajar en Madrid, desarrollar nuestra obra en Madrid, pero si la cosa no cambia tendremos que continuar buscando otros lugares, tendremos que abandonar la ciudad y seguiremos preguntando: ¿por qué?

Tenemos conversaciones en las que nos preguntamos cómo nos encontramos en nuestro estado actual, carentes de sala, abandonados al azar, pero de momento sólo nos lo preguntamos. Si no pasa nada más que las cuatro notas de prensa y los inevitables rumores y chismes de bar tendremos motivos para saber que el cierre era inevitable y si pasa, bueno, si pasa algo, lo que sea, un movimiento, algo que se detiene, alguien que recapacita, una brecha que se abre, además de inevitable habrá servido para algo.

La memoria

El principal enemigo del viejo Frontón Beti Jai no son, aunque nos pueda parecer lo contrario, los intentos de los poderosos por eliminarlo con la piqueta. El principal enemigo es la falta de memoria, que la gente lo olvide, que la ciudad neoliberal de los centros comerciales, de los atascos, de los parquímetros, de la candidatura de los juegos olímpicos, de la ciudad gentrificada y la ciudad fea creada por los especuladores (PAUs), engulla brutalmente a un pedazo incómodo de su historia.

El error de los ciudadanos ha sido siempre pensar que el mundo es bienintencionado. El error ha sido creer que los intereses privados, eran nuestros intereses. Ese error, nos ha llevado a participar en su juego, en ser una pieza más del engranaje, nos ha llevado a olvidar que debemos poder decidir.

Pero yo, ya no pienso así. Ya no quiero ser más la víctima del chantaje de la mafia del ladrillo y de los gobernantes corruptos o estultos. No, no quiero que el mundo de hoy sea eternamente: proyectos falsos, para limpiar el dinero sucio.
D.



www.tinapaterson.com

El mundo al revés

MADRID. Una masa de aire procedente de África podría ocupar hoy la atmósfera de la región, por lo que el Departamento de Calidad del Aire del Ayuntamiento de Madrid recomienda a los ciudadanos en general y, especialmente, a las personas con problemas respiratorios que «eviten realizar ejercicio físico al aire libre».
El Ayuntamiento advierte de que, ante la posibilidad de que llegue una nube de polvo africano a Madrid, cargado fundamentalmente de cuarzo y arcilla, los niveles de contaminación atmosférica debido a partículas de suspensión (PM-10) podrían alcanzar valores superiores a los registrados normalmente en la capital, informa Ep.
Una "noticia" curiosa que si la he entendido bien, afirma (la oficina de comunicación del Ayuntamiento de Madrid) que la nube va a llegar, pero ... los níveles, ¿en este momento son óptimos?

¿Cuándo lo son? ¿La contaminación atmosférica no estaba producida por las combustión de hidrocarburos, es decir por culpa del tráfico? En fin, creo que ya lo he entendido: si baja la calidad de vida, es por culpa de África.

Lo curioso es que, esta ciudad "car friendly" -que "desaconseja" hacer deporte por culpa de la polución- aspira organizar unos Juegos Olímpicos...

El Ojo Atómico desaparece, ¿por ahora?

Otro espacio cultural que cierra y este en nuestro necesitado barrio de Prosperidad. Cada día es más difícil soportar la presión de unas políticas institucionales ciegas, sordas y antiparticipativas. Esta triste desaparición demuestra que socializar el conocimiento y la cultura no es posible sino se liberan convenientemente los recursos económicos, hoy en día monopolizados por los organismos oficiales, empresas pijas y otros chiringuitos de medio pelo.
Una lástima.

El alcalde sigue y sigue cagándola

Plaza de la República Argentina, muy cerquita del Teatro Pradillo, los viandantes contemplan atónitos el impresionante despliege publicitario (¿cómo lo definiríamos?): !al asalto! de mata. Hace años, con el alcalde beatorro, la empresa francesa que hacía el negocio los disimulaba de horteradas decimonónicas a gusto de neotaberna paleta, u otros los disfrazaba de cacharros "útiles": como urinarios o dispensadores de mapas (ya digo utilísimos) para que, ésta vez, se la tragara también el votante más cívico. Y colarón.
Con Gallardón vuelven, pero con otro estilo (como Gallardón mismo), más grandes y más ... ¡a machete! Sin disimulos, sin complejos. Y con un buen serrucho para esas ramejas "molestas".
Mama, cómo está el patio...